“Vida” de Keith Richards, el último hit rollinga
Rolling Stones es la banda más longeva en la historia de la música, Keith Richards, su guitarrista insigne, es por añadidura el rockstar por excelencia. Quizá sea el único, pero “Vida”no hace más que abrir un flanco humano de la leyenda viviente, un parada en el tren que sigue a toda marcha.Rolling Stones es, por cierto, una máquina de éxitos, luego de casi medio siglo de rodaje, el show debe continuar y ante la falta de discos, la industria musical se arrima a las librerías como extensión del fanatismo. Con ello, las historias que entretejen la vida del viejo Keith podrían encender como sus canciones, pero acá nos vamos por el blues.
El libro en sí es un abanico de historias íntimas, un recuento desmenuzado de cómo se gestó el mito, la banda de Keith Richards, la más grande del mundo. Ya en “Rolling Stones: una autobiografía” (2005), el grupo se inclinaba por textos biográficos que plasmaran una vida sobre la tarima. Interesante ejercicio, sin embargo, la traducción es un antecedente que hoy afecta a los lectores de este lado del mundo. Son un tópico las traducciones que rayan en lo didáctico, y es que la política editorial de nuestro país nos obliga a recibir un porcentaje de la megaindustria española y sus vicios, no sólo en este caso.
Independiente de ello, “Vida” de Keith Richards es un cúmulo de anécdotas. Nadie imaginaría que un viejo que bordea los 70 años podría acordarse de tantas infamias, sobretodo cuando las hizo bajo el mágico efecto de las drogas, las luces y la fama. Aquí vemos la parte bonita de la historia, sin mayores señales sobre el antecedente de Altamont (el día en que los Stones mataron la inocencia del rock) o la muerte de Brian Jones, donde Richards escondería una participación primordial. Al margen de ello, el tipo lo vivió todo, supo impregnarse de influencias certeras que le valieron la permanencia en el podio musical de la segunda mitad del siglo XX.
Los Rolling Stones son, en esencia, una banda de covers. Keith Richards, su guitarrista, es quien tomó la posta de ilustres como Little Richard, Muddy Waters o Chuck Berry, convirtiéndose en el Decano de las seis cuerdas por los próximos cincuenta años. ¿Cómo se disfruta tu trabajo, el más envidiado de todos? Aquí lo explica quien no murió en el intento sólo por una razón: el viejo Keith es inmortal.








