Como asesinar a Felipes
A cada paso, nuevas víctimas. El sonido de CAF se abre camino con trabajo e ideas frescas, ya con dos discos, su propuesta se muestra en concreto avance.
La rima de este combo fusión es una de las muestras más vigentes dentro de lo que hoy encontramos entre la oferta capitalina. Una banda que surge de la reunión de cinco cabezas muy distintas enlazadas en el jazz, alcanzando notoriedad en un estilo que si bien no es nuevo, es la opción que mejor funciona a la hora de mejorar.
Este quinteto surge de la reunión de Marcos Meza (teclados), Felipe Salas (batería) y Sebastián Muñoz (bajo), estudiantes de música en la Escuela Moderna. Su gusto por el jazz se matiza una vez que los dedos de DJ Spacio aparecen mezclando las tornamesas, formando un cómodo piso musical que hace de telón de fondo para la rima estelar de Koala Contreras, un MC que ha profundizado el arte de la lírica con una singularidad que ya lo destacaba en agrupaciones anteriores, como FDA. La composición surge de la mezcla de variadas influencias, caminos en torno a una propuesta que deambula entre el jazz y el rap, con interesantes resultados que les han permitido una actividad de altibajos, tocando incluso en Centroamérica aún cuando no puedan hablar de estabilidad en su propio terreno.
Nos reunimos entre los ensayos con el trío “instrumental” (Meza, Salas y Muñoz). Hablamos del lanzamiento del segundo disco que se venía en pocos días, una oportunidad para pasar a espacios mayores. El pasado domingo 25 de octubre la banda presentó al público “Un disparo al centro”, en el Teatro Oriente, copado con mil personas ansiosas de disfrutar, pero sorprendidas con el aparataje que la banda mostró en vivo; un momento idílico en que el quinteto presenta su placa con interesantes invitados, más allá de la potencia que genera un momento tan importante, la inclusión de la Orquesta juvenil dio la garantía de trabajo y seriedad que requiere una propuesta para considerarse activa.
Su segunda entrega es una breve confirmación de avance. En 23 minutos y sólo siete canciones, CAF suena nuevamente arriesgado, complementando su propuesta con la inclusión de instrumentos propios de una orquesta sinfónica. Aún cuando su trabajo no es extenso, sus lecturas son variadas a la hora de evaluar una propuesta que siempre tiene algo nuevo que mostrar. Una operación musical bastante meticulosa, la que de continuar a este ritmo y con la misma humildad, de seguro que se afirmará dentro de las bandas que pueden considerar que hacen algo de verdad por la música.
Cómo fue vuestra reacción a la salida de su primer disco?
- Nosotros somos tranquilos y no nos alteramos mucho, a pesar de que el disco fue bastante destacado por los medios y otras bandas. Quizá nos sirvió para mantener la calma a la hora de grabar un segundo disco. Ante todo, fue algo bastante sorpresivo, pero sin alterar nuestra tranquilidad.
- Para nosotros fue positivo que haya pegado tanto, ya que no hicimos algo tan planeado. Salió algo nuevo que era únicamente la unión de nuestras influencias, sin mayores metas. Fue bueno que le haya gustado a tanta gente, pero tampoco era lo que buscábamos, de hecho, no cambiaron tantas cosas.
Cómo se gestó su propuesta musical?
- Cada integrante fue metiendo sus influencias, al mismo tiempo que surgían elementos comunes, también podíamos diferenciarnos. El primer disco lo grabamos muy rápido, queríamos que no hubiera temas similares, tratamos de impregnar el disco de quiebres; hacia el jazz, hacia el rock, hacia el rap, tomando en cuenta el beat rapero como la base de la composición.
Sienten estabilidad tras dos discos editados?
- No mucho, nos sentimos igual, nada ha cambiado tanto. Quizá la responsabilidad aumenta a la hora en que lo que hagamos será analizado en función de todo lo que hemos ido tocando. Para sentirse estables necesitamos pasar a un nivel más alto; con preparación, con gente que nos ayude, no como ahora que hacemos todo nosotros mismos, con autogestión.
- Cómo trabajan ustedes la promoción y difusión de la banda?
Nosotros trabajamos todo de manera autónoma. Aún cuando Foex tocaba con Koala (en FDA), lo que permitió que Potoco Discos fuera un sello que nos mostrase un poco. Pero las grabaciones y la difusión siempre van por nuestra cuenta.
Cómo se relaciona la banda con sus estudios musicales?
- Para nosotros eso es nuestro trabajo, más allá de lo económico, es lo que estudiamos y esto debe convertirse en nuestro sustento. A mi me gusta la idea de vivir como músico dentro de una banda. Siempre ves cómo las bandas pueden viajar, conocer cosas, más allá de hacerse rico, entonces a ese rollo le doy la importancia necesaria para trabajar por lograrlo.
- Cuándo nace en la banda este modo de componer fusionando música?
Siempre ha sido interesante ver cómo la gente ha tratado de encasillar la propuesta, todos buscan darle un nombre a las cosas, una vez leí algo de “hip hop chiripiórquico”, y quizá tenga razón.
- Cómo se han relacionado con otros músicos?
Hemos tocado con bandas de todo tipo, nos ha gustado la onda que se genera buscando tocar con bandas de diversos géneros, ya sea por la reacción externa o por cómo eso influye en nuestro grupo. Pero somos una banda un poco aislada, tocamos harto solos, entonces eso también influye.
Cómo surge la idea de lanzar el disco en Teatro Oriente?
- Siempre buscamos avanzar un poco. Nos salió el proyecto para haerlo y lo haremos bien. Tocaremos en un teatro grande, podremos a su vez probar nuevas cosas, estamos conscientes de que puede ser un gran salto.
- Cómo trabajaron las ideas de este segundo disco?
Después de sacar el primer disco, salieron muchos temas, rápidamente. En ese momento fuimos a ver mucha música clásica, en ello salió la posibilidad de financiar una obra musical con instrumentos doctos, esto nos permitió jugar con las sonoridades, con diversas texturas. El resultado nos facilitaba agrupar las canciones de acuerdo a un concepto común.
- Cuál fue su reacción una vez que se edita “Un disparo al centro”?
Es algo que nos tiene muy conformes. Hacer algo así es como un lujo, una idea muy personal que pudo llevarse a cabo. Luego del primer disco, fue muy importante hacer algo con tantos arreglos, darle un concepto al disco y creo que el sonido que tiene refleja fielmente esa idea, esa actitud.
La banda no es muy apegada a grandes procesos de posproducción, entonces lo que sale en el disco es un sonido que veníamos trabajando hace mucho, es lo que nosotros hacemos, era un resultado esperable y satisfactorio. Es una buena foto del momento específico que la banda está viviendo.
Cuál es su relación con los discos de corta duración?
- En algún momento pensamos que eran pocos temas, nos planteamos si era un disco o sólo un demo, después pensamos en tomar todo a su momento, no era prioridad hacer un disco tan grande, quizá puedan venir nuevos discos y vendrán nuevas canciones. Escribir las partituras para cada instrumento presente es harta pega, el disco contiene mucha información, quizá si fuese más largo sería algo que termina agotando.
Cuál ha sido la respuesta de quienes lo escucharon?
- Mucha gente decía que el disco era corto, pero no como una crítica. En ideas el disco es bastante completo, buscamos que represente algo rápido pero con contenido, tal como lo dice el nombre, es un disparo al centro, nada más.






