The Gathering, un gesto de amigos
Jugando de local en el Teatro Caupolicán y apostando por la sencillez de la puesta en escena, la promoción de su último disco ‘The West Pole’ fue una propicia oportunidad para reencontrarse con la banda.
The Gathering
Teatro Caupolicán
11 de abril de 2010

Texto: Cristian Rojo
Fotos: powermetal.cl
Los holandeses The Gathering organizaron este concierto en Chile con la intención de recaudar fondos para ayudar a las víctimas del terremoto. Los lazos son conocidos: un DVD oficial registrado en 2007, la relación del guitarrista René Rutten con su novia chilena y la fervorosa devoción de sus fanáticos que comenzó a forjarse el 2004 con su debut en este país con doble sold out. Pese a todo el contexto solidario, es posible apostar que cada uno de los gatherers chilenos fue a medir y sentir en carne propia el cambio de vocalista, es casi majadero repetir que la salida de Anneke Van Giersbergen puso en duda el futuro de la banda. Pese a todos los recelos, Silje Wergeland pasó la prueba de fuego ante los fanáticos y al final del concierto los pulgares apuntaron hacia arriba, por su seguridad y el toque que dio al repertorio, también renovado.

El set list estuvo cargado a las composiciones de The West Pole (2009), disco que estrenó a Silje Wergeland como vocalista. Temas como When Trust Become Sound, No One Spoke, A Constant Run, The West Pole, No Bird Call y All You Are dejaron ver que, sin ser su mejor álbum, podía mantener al público con energía y devoción. Entre lo destacable de esta presentación está el rol protagónico de la bajista Majorlein Koojiman, en conexión constante con el público y luciendo mucho más integrada a la maquinaria del grupo, apoyando en las segundas voces en varias de las canciones.

El clímax vino con los temas de discos anteriores, con una versión de Saturnine que fue coreada de principio a fin. Destacaron también, Analog Park, Great Ocean Road, Even the Spirits are Afraid y las clásicas On Most Surfaces, In Motion #1 y Leaves, las que recordaron la mitad de la década de los noventa donde los holandeses irrumpían con todo en la escena del metal más pausado y melancólico. Por algo fueron varias fueron las cabezas que acompañaron con su headbanging. Para el final el cover de Baf to Lashes, Daniel, y punto aparte para Travel, sin duda una de las favoritas del público chileno, donde Silje cerró una actuación donde confirmó que la sombra de Anneke no la complica.
Dentro de las deudas quedaron las ausencias de clásicos como Eléanor o Strange Machines y la decisión de cerrar los accesos a cancha antes de que empezara el show, dejando algunos vacíos que en vez de contribuir al orden, sólo provocaron una baja notoria en la intensidad típica que se vive en una cancha llena, efusiva y sudorosa. Más allá de las limitaciones, vale destacar el aporte de la recaudación y los alimentos no perecibles donados en esa noche especial, donde The Gathering demostró tener energía para seguir su camino evolutivo y reafirmó sus lazos con sus fans chilenos.







